Podemos comparar la solución de la ansiedad con el Santo Grial. Todo el mundo lo busca pero nadie lo encuentra: es un mito. La solución para la ansiedad esta dentro de nosotros mismos.
A mi entender, una persona ansiosa requiere algunas pesquisas:
-Haber tenido una experiencia traumática.
-Haber sufrido un episodio de estrés excesivo.
-Tener un condicionante genético proclive a estados nerviosos agudos.
Puede ser uno o la combinación de estos factores pero lo más probable es que cualquier ansioso haya pasado por alguno de los anteriores puntos.
Para resolver el problema, lo primero que uno tiene que hacer es buscar el equilibrio interior superando su trauma. Por ejemplo, alguien a quien se le ha muerto un familiar en circunstancias inesperadas, no puede avanzar hacia una solución si antes no ha superado esa pérdida. Para superar un trauma de estas características, aparte de tiempo, se necesita ayuda externa. La ayuda externa es un campo muy extenso del cual hablaremos en otras entradas.
Una vez que hemos superado nuestro escollo (que no tiene nada que ver con que lo hayamos olvidado), nos tendremos que enfrentar a las fobias que nos ha dejado éste.
Aquí tenemos la Piedra de Rosetta de la ansiedad.
Primero apuntar que hay que tener cuidado con las fobias porque son incendiarias y puede ser que a lo que antes no temiamos, ahora sí. Después de esta aclaración, tengo que puntualizar que la superar una fobia es una de las experiencias más difíciles que existen. Tenemos que enfrentarnos a ellas poco a poco, con ayuda y sin prisas. Exponiéndonos a ellas paulatinamente y dispuestos a fracasar porque habrá veces que sucumbiremos ante ellas. Esto nos demostrará hasta que punto llega nuestra constancia, amor propio y tenacidad.
Personalmente, creo que hay casos en que la ansiedad nunca se llega a superar del todo. Esto sucede cuando el factor genético o la propia personalidad es de tipo nervioso. En estos casos y en algunos otros, siempre hay momentos de la vida en que los síntomas vuelven a resurgir aunque entonces tendrán un handicap: nuestra experiencia.
En esta entrada he dejado abiertos algunos temas en los ahondaré más adelante. No tengan dudas.
Un saludo y mis más mejores vibraciones desde el precioso pueblo de Esparreguera en Barcelona.
Salud y tranquilidad.
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