domingo, 1 de noviembre de 2009

Tu ansiedad y los seres cercanos

Cuando una persona de un grupo o de una familia tiene un problema, normalmente, éste se traslada a los demás miembros. Con esto me vengo a referir que la ansiedad también afecta a la gente más cercana al enfermo pero con la desventaja que al no ser algo físico o explicable con palabras, las personas que se ven involucradas no entienden lo que esta pasando.
A las personas que conviven con alguien ansioso y aún piensan que lo que tiene el que esta a su lado es una tontería o algo poco importante, les aconsejaría que se informaran bien de este trastorno. Busquen información y hablen con la persona afectada aunque sin agobiar. Pregúntenle de que tienen miedo y piensen que pueden hacer para ayudarla. No pierdan la paciencia, piensen que luchar contra uno mismo es complicadísimo. No hagan que el ansioso tenga que luchar contra su mal y contra la incomprensión de su alrededor.
A veces es tan importante el trabajo que tiene que realizar el entorno que el mismo paciente porque es crucial su apoyo y demostrar que no se está solo en esta cruzada. Que por supuesto al final deberá enfrentarse él a los miedos pero que no estará solo porque habrá una persona al lado que le administrará cariño, comprensión y apoyo.
Personalmente, creo que uno de los peores enemigos que tiene la gente con ansiedad es la soledad. Esta persona se recuperará antes de sus fobias y de los efectos provocados por la ansiedad si tiene alguien al lado que le transmite confianza y le haga saber que estará a su lado cuando las cosas se compliquen. En definitiva, que puede contar con ustedes para poder salir de las malas situaciones que la enfermedad le pueda provocar.
Háganle saber que si se cae siete veces, se levantará ocho y que ustedes estarán allí para echarle una mano. Que si no puede superar un día un reto, ustedes estarán allí para que pueda superarlo la próxima vez.
En definitiva, desmuéstrenle lo que sienten por esa persona cada vez que lo necesite.
Para despedirme, quisiera dejarles una canción del Maestro Sabina que expresa el malestar de una persona que tiene ansiedad o depresión ya que, por desgracia, muchas veces vienen cogidas de la mano.
Disfrútenla!



No hay comentarios:

Publicar un comentario