Curiosamente, estos día la idea de la naturaleza me ha venido mucho a la mente. En junio de este año me compré un Schnauzer en miniatura (otro día comentaré una entrada sobre lo que los animales nos enseñan con todo lo inteligentes que somos los humanos ¬¬!) y he estado comprobando que depende de la energía que desprendes, el perro interpreta la situación o la orden en un sentido o en otro. Si tu eres una persona insegura y dubitativa, el perro capta esa energía e intenta llenar ese espacio de liderazgo que queda libre sin éxito ya que, como explica muchas veces César Millán en su programa de "El Encantador de Perros", éstos no estan preparado para asumirlo y empiezan a tener transtornos.
Esto demuestra que la naturaleza funciona a través de energías. Pasear por el bosque, ayuda a recargar esa energía y te enseña una valiosa lección que es la Piedra Roseta de la ansiedad: el aquí y ahora. Si estás en plena naturaleza, admira sus componentes: te están enviando una fragancia, una energía y unos colores pero AHORA, no dentro de un día o una semana sino ahora. El pájaro no vive para mañana, vuela en ese momento pero no piensa si mañana vendrá un depredador y morirá porque si lo hiciera, perdería las ganas de vivir. Así es feliz. Es curioso como la mente más simple, puede enseñar a las mentes más complejas.
Nosotros estamos hechos de la misma materia que ese pájaro o que ese árbol, por eso, aunque a veces se nos olvide, pertenecemos a su mismo grupo. En el fondo somos iguales que ellos con la única salvedad que somos más complejos aunque a veces esto pueda ser un hándicap. Por eso, para salvarnos de todo lo malo que generamos tenemos que volver a la forma más primitiva de la que procedemos: la naturaleza.
Salud y fuerza!

